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Nueve plantas medicinales y el fundamento científico de su eficacia

5 de diciembre de 2018

Las hierbas medicinales pueden encontrarse en todas partes. ¿Cuáles son los fundamentos científicos que explican la eficacia de algunas de ellas?

La sabiduría popular les atribuye extraordinarias propiedades medicinales a hierbas y flores que vemos todos los días. Existe un motivo por el que estas creencias no han desaparecido: a veces, estos remedios realmente funcionan y su eficacia ha sido demostrada clínicamente.

Aquí presentamos nueve plantas que comúnmente se pueden encontrar en cualquier jardín y los fundamentos científicos de los beneficios que aportan a la salud:

1. Flores de manzanilla

Se trata de una de las hierbas medicinales más utilizadas y populares desde hace miles de años. La manzanilla se ha empleado para tratar de todo, desde moretones hasta fiebre. Pariente de la margarita común, la manzanilla es rica en compuestos químicos orgánicos conocidos como terpenoides y flavonoides, que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Se ha demostrado mediante experimentos que puede ayudar a aliviar molestias gastrointestinales y mejorar la salud cardíaca.

2. Ajíes

Originarios de México y excelentes para condimentar las comidas, los ajíes también son eficaces en el tratamiento del dolor y para potenciar el sistema inmunitario. Los ajíes tienen alto contenido de antioxidantes, lo que ayuda a neutralizar el efecto nocivo de los radicales libres en el cuerpo (que, si no se controlan, pueden causar daños a los tejidos). Además, el principio activo que hace que los ajíes sean picantes —la capsaicina— puede ayudar a tratar dolores musculares y de articulaciones.

3. Hierba de San Juan

Así bautizada porque generalmente florece en la época de la festividad de San Juan, a fines de junio (solsticio de verano en el hemisferio norte), la hierba de San Juan, llamada también hipérico, ha sido parte de la medicina tradicional desde la antigua Grecia. Conocida por sus efectos calmantes, contiene dos principios activos, la hipericina y la hiperforina, que son antidepresivos y pueden ayudar a reducir la ansiedad. La hiperforina es, además, un antibacteriano que puede tener efectos antiinflamatorios.

4. Jengibre

Durante siglos, el jengibre ha sido recomendado como remedio contra las náuseas, en particular aquellas relacionadas con el embarazo; y existen pruebas científicas de esto: el jengibre no solo tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, sino que contiene una sustancia conocida como gingerol, que ayuda a prevenir los vómitos.

5. Salvia

Ingrediente clásico de muchos platos tradicionales europeos, la salvia también tiene una larga historia como planta medicinal. El té de salvia era un tratamiento tan popular para el dolor de garganta y de estómago que se esparció por todo el Mediterráneo hasta llegar a China. Parte de la familia de la menta, la salvia es rica en aceites esenciales y glucósidos flavonoides, que no solo tienen propiedades antiinflamatorias y antibacterianas, sino que también pueden reducir los niveles de glucosa.

6. Semillas de alcaravea

Las semillas de alcaravea se utilizan en muchos platos de todo el mundo, desde cazuelas hasta panes y postres; se lo debemos en gran parte a Finlandia, ya que produce el 28 % de las exportaciones mundiales de alcaravea. Las semillas de alcaravea contienen aceites esenciales y flavonoides que pueden facilitar la digestión de comidas grasas y tienen un efecto antiespasmódico que reduce los gases, los calambres abdominales y la hinchazón. La alcaravea también tiene efectos antimicrobianos, lo que inhibe la proliferación de bacterias nocivas.

7. Cardo mariano

Famosa por ser la flor nacional de Escocia, esta planta puntiaguda ya se ha esparcido por el todo mundo. Contiene el compuesto silimarina, que protege a las células contra daños y puede ayudar a tratar molestias del hígado y del estómago, como calambres y espasmos. Los componentes del cardo mariano pueden tener un efecto relajante en los músculos gastrointestinales y ayudar a mejorar la digestión.

8. Ortiga

La ortiga a menudo se asocia con la molestia que causa la variedad que irrita al tocarla, pero también se ha utilizado durante siglos como planta medicinal. La ortiga es un diurético natural que ayuda a mantener la salud gástrica y puede ayudar a bajar la presión arterial. La planta también tiene propiedades nefríticas, lo que significa que puede ayudar a desintegrar cálculos en los riñones y la vejiga.

9. Hojas de menta piperita

La menta piperita se ha utilizado como remedio para la indigestión y para aliviar calambres desde el antiguo Egipto. De hecho, se han encontrado hojas de menta piperita disecadas incluso en las pirámides egipcias. La planta es rica en aceites esenciales (especialmente mentol y mentona), que no solo se ha comprobado que ayudan a aliviar problemas digestivos, como el síndrome de colon irritable, sino que también han demostrado ser eficaces contra el dolor de cabeza.

Si bien estos remedios tradicionales pueden tener efectos beneficiosos, es preciso recordar que, como cualquier otro medicamento, los principios activos que contienen pueden interactuar con otros medicamentos y causar efectos secundarios desagradables. Siempre es necesario leer las etiquetas con atención y consultar con un médico si se tienen dudas acerca de cualquier medicamento.

G.MKT.CC.OTC.08.2018.1215

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