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Pequeños productores: los proveedores de alimentos para el futuro

16 de octubre de 2018

Los pequeños productores abastecen al mundo de una cantidad increíble de los alimentos que requiere; ayudarlos a aprovechar las prácticas agrícolas modernas nos ayuda a todos.

Desde hace diez años, la jornada laboral de Umakant Singh comienza a las 6:00 AM, y a menudo continúa hasta después del atardecer. Los largos días de verano en el clima subtropical de Uttar Pradesh, al norte de India, pueden ser despiadados, pero son solo uno de los muchos desafíos que él debe afrontar cada día, ocupándose de los cultivos que proveerán para su familia a lo largo del año. 

Umakant puede perder un tercio de sus plantas de ají debido a enfermedades, mientras que las inundaciones son una amenaza constante que podría arrasar con toda su cosecha en un instante y, sin conocer los precios actuales del mercado local, corre el riesgo de tener que vender su producción por demasiado poco, o incluso con pérdidas. Todo esto puede hacer que resulte difícil ganar lo suficiente para sobrevivir, y mucho menos ahorrar lo que necesita para invertir en su campo para el largo plazo.

Los pequeños productores como Umakant son la regla más que la excepción, especialmente en los países en desarrollo. Actualmente, hay más de 475 millones de campos de pequeños productores en todo el mundo, que ocupan entre un 70 y un 80% de las tierras agrícolas a nivel mundial. Umakant trabaja en solo uno de los 93 millones de campos de pequeños productores de India. Y estos campos constituyen un elemento esencial del abastecimiento mundial de alimentos. Alrededor del 80% de los alimentos que se consumen en los países en desarrollo es producido por pequeños productores que trabajan en terrenos de menos de dos hectáreas.

"El mayor problema es que nos falta información. Falta información sobre las nuevas técnicas, acerca de los últimos productos desarrollados para la protección de los cultivos, y sobre los precios del mercado."

– Umakant Singh

Las herramientas que estos agricultores utilizan combinan prácticas antiguas y modernas. Si bien la tierra se ha labrado con arados, picos y palas durante generaciones, los tractores y los mecanismos de pulverización ahora expanden estos métodos tradicionales.

Sin embargo, sin el respaldo de las últimas tecnologías, las prácticas innovadoras y el desarrollo de las capacidades, la subsistencia de los pequeños productores y de quienes dependen de ellos seguirá siendo frágil.

El desafío de los pequeños productores

Los pequeños productores como Umakant están atrapados en un círculo vicioso: la falta de ingresos, educación y recursos se traducen en la explotación de sus campos a una fracción de su capacidad potencial. Esto significa que no pueden realizar las inversiones necesarias que ayudarían a aumentar su productividad, especialmente cuando a menudo deben elegir entre mantener a sus familias o invertir en el campo.

Y ante las exigencias en constante aumento de los consumidores, existe la presión no solo de producir más, sino de mantener la calidad de los ajíes que ya se están cultivando.

"El mayor problema es que nos falta información", explica Umakant. "Falta información sobre las nuevas técnicas, acerca de los últimos productos desarrollados para la protección de los cultivos, y sobre los precios del mercado. Si no obtenemos un buen precio en el mercado, no podemos permitirnos aumentar la producción".

Para que agricultores como Umakant puedan alcanzar la productividad que los ayudará a invertir en el crecimiento futuro, es necesario que tengan un mejor acceso a lo siguiente:

  • Entrenamiento (desarrollo de capacidades): La mayoría de los pequeños productores de países en desarrollo practican la agricultura como la han aprendido de sus padres y abuelos. Pero la agricultura ha avanzado.  La capacitación de los agricultores en los últimos métodos de protección y manejo de cultivos, riego y fertilización del suelo les permite desarrollar campos más productivos. A su vez, estos agricultores pueden compartir esta información estratégica con otros de su comunidad local.
  • Recursos: Los pequeños productores también necesitan acceso a recursos esenciales en los campos. Estos incluyen mejores semillas, soluciones de protección de cultivos y fertilizantes más eficaces, maquinaria agrícola moderna, sistemas de riego y un mejor almacenamiento de cosechas. Pero también implica tener acceso a recursos financieros, como líneas de crédito y seguros contra inundaciones y otras formas de pérdida de cultivos.
  • Mercados: El campo más eficiente del mundo vale poco si los agricultores no tienen donde vender su producción. Por este motivo, lo tercero que necesitan los agricultores es acceso a mercados físicos y digitales. Esto incluye acceso a precios transparentes y certificaciones, así como vías de colaboración con asociados de la cadena alimentaria. Implica, además, la comprensión por parte de los agricultores de las exigencias de la cadena de valor en términos de la calidad y el uso correcto y seguro de los productos de protección de cultivos y los fertilizantes que compran.

Cooperar para encontrar una solución

No existe una única solución para todos estos desafíos, motivo por el cual muchos actores de los sectores público y privado del mundo están colaborando para responder mejor a las necesidades de pequeños productores como Umakant.

Por ejemplo, Better Life Farming, una alianza entre la Corporación Financiera Internacional, Netafim, Swiss Re Corporate Solutions y Bayer, les está dando a los agricultores acceso a las últimas prácticas y tecnologías agrícolas —desde la rotación y la protección de cultivos hasta mejores sistemas de riego— así como a capacitación, financiación y seguros. Al aprovechar su conocimiento experto de la agroindustria, la alianza tiene como objetivo proporcionar seguridad financiera y fomentar el conocimiento agrícola, transformando la productividad de estos campos y las vidas de quienes los trabajan.

Otra iniciativa mundial similar es la Food Chain Partnership (Colaboración con la Cadena Alimentaria), que ayuda a mejorar el acceso de los agricultores a los mercados. En este caso en particular, Bayer conecta a los agricultores con comerciantes, procesadores, minoristas de alimentos y ONG a nivel mundial. Esta iniciativa ofrece capacitación a los agricultores para que puedan satisfacer mejor las demandas del mercado.

Umakant es un excelente ejemplo de que estos modelos funcionan. Bayer ha trabajado con él para expandir la productividad de su campo utilizando técnicas modernas, como las tecnologías de aplicación de protección de cultivos, el control de malezas, pestes y enfermedades, el cultivo en invernaderos y el mulching o acolchado (técnica que consiste en cubrir el suelo con una lona impermeable, lo que ayuda a retener la humedad y prevenir el crecimiento de malezas).

"Hemos visto aumentar la productividad del campo entre un 60 y un 70%", comenta Umakant.

Y el proceso de mejora recién ha comenzado: "Me encanta aprender sobre nuevas tecnologías y el modo en que estas me pueden ayudar a mí y a otros agricultores a aumentar la producción. Significa que podré darles una buena educación a mis hijas y comprarme una casa y un coche".

Agricultura hecha para el futuro

Iniciativas como la Food Chain Partnership, la alianza Better Life Farming y el Programa Mundial de Alimentos son esenciales para ayudar a los pequeños productores a ser más eficientes, competitivos y resilientes. Estas iniciativas están empoderando a agricultores como Umakant para que conviertan a sus pequeños campos en negocios rentables.

Este impulso al crecimiento económico no solo llevará a una mejor subsistencia para estos agricultores y sus familias, sino también para sus comunidades y el mundo entero. Los campos más productivos producen más alimentos y de mejor calidad, generan más oportunidades de empleo y sientan las bases para que las comunidades rurales prosperen.

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